miércoles, 26 de abril de 2017
inicio
 
Ciclo C (Cua)

Portada

La Provincia

|-¿Quiénes somos?

|-¿Dónde estamos?

|   |-En España

|   |-En Brasil

|   |-En MARAJÓ (Brasil)

|   |-En Argentina

|   \-En Venezuela

|-¿Qué hacemos?

|   |-Seminarios

|   |-Misión de Marajó

|   |-Centros educativos

|   |-Parroquias

|   |-Otros ministerios

|   \-Revista Santa Rita y el pueblo cristiano

|-Vicarías

|   |-Vicariato do Brasil

|   |-Vicaría de Argentina

|   \-Vicaría de Venezuela

|-Secretariados

|   |-Espiritualidad

|   |-Formación

|   |-Apost. Ministerial

|   |-Apost. Misional-Social

|   |-Apost. Medios Com. Social

|   |-Past. Juvenil y Vocacional

|   |   |-PJV 2006

|   |   |-PJV 2007

|   |   |-PJV 2008

|   |   |-PJV 2009

|   |   |-PJV 2010

|   |   |-PJV 2011

|   |   |-PJV 2012

|   |   |-PJV 2013

|   |   |-PJV 2014

|   |   \-PJV 2015

|   \-Apost. Educativo

|-Jóvenes Agustino-Recoletos (JAR)

|   |-Itinerario

|   |   |-Horizonte de Aventura

|   |   |-Horizonte de Amistad

|   |   |-Horizonte de Libertad (I-Grupos)

|   |   |-Horizonte de Libertad (II-Precomunidades)

|   |   \-Horizonte de Fraternidad

|   |-Oracional

|   |-Cancionero

|   \-Otros

|-Madres Mónicas

|-Relig. Difuntos ProvST

|-Causas de Canonización

|   |-Venerable Sor Mónica de Jesús (1889-1964)

Noticias

|-de la Iglesia

|-de la Orden

|   |-Cursos de Renovación

|   |-Capitulos Generales

|   |-Capitulos otras Prov.

|   |-Reuniones OAR

|   |-de la Curia General

|   \-Celebraciones y Jubileos

|-de la ONGd Haren Alde

|-de los Obispos OAR

|   |-Diócesis de Cametá (PA, Bra)

|   \-Prelatura do Marajó (PA, Bra)

|-de los Capítulos Provinciales

|   |-35º Cap. Provincial (2015)

|-desde España

|-desde Brasil

|-desde Argentina

|-desde Venezuela

|-Rev. Antena Informativa

Servicios

|-Santoral OAR

|   |-Enero/Janeiro

|   |-Febrero/Fevereiro

|   |-Marzo/Março

|   |-Abril

|   |-Mayo/Maio

|   |-Junio/Junho

|   |-Julio/Julho

|   |-Agosto

|   |-Sepbre./Setembro

|   |-Octubre/Outubro

|   |-Novbre./Novembro

|   \-Dicbre/Dezembro

|-Lectio Divina

|   |-LD Vocacional

|   |-LD Textos bíblicos

|   |-LD p Ciclo A

|   |   |-LD Adviento (A)

|   |   |-LD Nav-Epifanía (A)

|   |   |-LD Cuaresma-SS (A)

|   |   |-LD Pascua (A)

|   |   \-LD T. Ordinario (A)

|   |-LD p Ciclo B

|   |   |-LD Adviento (B)

|   |   |-LD Nav-Epifanía (B)

|   |   |-LD Cuaresma-SS (B)

|   |   |-LD Pascua (B)

|   |   \-LD T. Ordinario (B)

|   |-LD p Ciclo C

|   |   |-LD Adviento (C)

|   |   |-LD Nav-Epifanía (C)

|   |   |-LD Cuaresma-SS (C)

|   |   |-LD Pascua (C)

|   |   \-LD T. Ordinario (C)

|   |-LD Fiestas del Señor

|   \-LD Virgen Maria y los Santos

|-Año Litúrgico

|   |-Adviento

|   |   |-Ciclo A (Adv)

|   |   |-Ciclo B (Adv)

|   |   \-Ciclo C (Adv)

|   |-Navidad-Epifania

|   |   |-Ciclo A (Nav)

|   |   |-Ciclo B (Nav)

|   |   \-Ciclo C (Nav)

|   |-Cuaresma-Triduo Pascual

|   |   |-Ciclo A (Cua)

|   |   |-Ciclo B (Cua)

|   |   \-Ciclo C (Cua)

|   |-Pascua-Pentecostés

|   |   |-Ciclo A (Pas)

|   |   |-Ciclo B (Pas)

|   |   \-Ciclo C (Pas)

|   |-Tiempo Ordinario

|   |   |-Ciclo A (TO)

|   |   |-Ciclo B (TO)

|   |   \-Ciclo C (TO)

|   |-Fiestas del Señor

|   \-La Virgen María y los santos

|-Form. permanente

|   |-Proyecto trienal

|   |-Revitalización OAR

|   |-Agustinología

|   \-Espiritualidad

|-Materiales

|   |-Fraternidad Seglar

|   |-Past. Juvenil

|   |-Past. Vocacional

|   |-Catequesis

|   |-Past. Educativa

|   \-Año de la Vida Consagrada

|-La WEB (o SITE)

\-Webmail

Audiovisuales

Enlaces

|-Iglesia Católica (Santa Sede)

|-Conf. Episcopales y diócesis

|-Conf. Religiosos

|-Familia Agustino-Recoleta

\-Provincia Sto. Tomás de Villanueva

Contacta 
Bookmark and Share
HOY ES DOMINGO
Fr. Imanol Larrínaga, oar - 18/03/2016

Cuando la persona se encuentra de improviso con la experiencia de ser elevada a una cierta glorificación, de no ser una persona creída y egoísta, tiene una tesitura difícil de entender y reaccionar. Si es sincera podrá expresar que sus méritos ni sus cualidades son tantos; lo contrario, puede llevar a un autopanegírico siempre falso y fariseo. En un Domingo de Ramos sorprende seguramente el tema así planteado. Pero tenemos ocasión para profundizar en un hecho, tal como narra el Evangelio, y descubrir que hay un misterio que Jesús lo clarifica con pocas palabras pero sin negar el sentido de la manifestación popular a su Persona. La manifestación es una confesión de fe: “¡Bendito el que viene en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en las alturas” (Lc 19, 38). No es fácil pensar  que, a primera vista, aquel aplauso multitudinario alegrara demasiado a los que contemplaban a un Mesías sentado sobre un pollino. Y, de hecho, es tan así como que el mismo Mesías responderá ante la hipocresía de algunos fariseos: “os digo que si éstos se callan gritarán las piedras”. La entrada en Jerusalén tiene una gran controversia: los discípulos lo aclaman, los fariseos lo rechazan. A ese Jesús, enviado de Dios y signo de contradicción para los hombres, lo contemplamos, lo alabamos, lo adoramos hoy. Este domingo es el pórtico de la Semana Santa, y recibe sus nombres del doble motivo que preside su celebración eucarística en la que, tras aclamar a Jesús como Rey y Mesías en su entrada en Jerusalén, anuncia el misterio de su Pasión. Estamos a un paso del fin del camino a Jerusalén que se convierte en lugar de la cruz y resurrección. Para un cristiano es inseparable la confesión de la historia concreta de Jesús y su camino hacia el Calvario. Por eso, necesitamos reflexionar, si es que queremos vivir y celebrar una verdadera Semana Santa que, por otro lado, en visión social y muy responsables de ello los creyentes, pasa a ser una “semana de vacaciones”. Mantengamos por encima de todo la definición auténtica  que de ella se deduce en la Oración-colecta: “Dios todopoderoso y eterno, tú que quisiste que nuestro Salvador se anonadase, haciéndose hombre y muriendo en la cruz, para que todos nosotros sigamos su ejemplo; concédenos que las enseñanzas de su pasión nos sirvan de testimonio, y que un día participemos en su resurrección gloriosa”. Desde esa oración encontramos una síntesis sin igual entre el profeta que contempla absorto la figura del Siervo paciente del Yavhé, la meditación hecha plegaria que nos sugiere el salmo responsorial en una profecía que transmite el dolor y la angustia, la esperanza inquebrantable a pesar de todo y de su triste muerte. A esto añadimos: Jesús, para que aprendiéramos de Él, se despoja de su rango divino y toma la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y, así, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Y, ante Él, se doblará toda rodilla… De esta manera entra en Jerusalén el Hijo de Dios, el que “viene en nombre del Señor”. El acto de fe está en acercarnos al misterio del Hijo de Dios “que se rebajó a sí mismo; por eso Dios lo levantó sobre todo”. Es como si creyéramos que el Hombre-Dios, despojándose de sus privilegios, se haya sumergido totalmente en la corriente humanidad ¡Qué maravilla que el Hijo de Dios haya entrado en la humanidad como vida nueva, como esperanza sin límites, como fuente de vida nueva! Solamente después de esta total “encarnación” en la miseria que había de redimir se produjo el desenlace feliz de la “redención”. Así nace para nosotros el camino verdadero, el peregrinar con la certeza de Quien nos salva y que nos redime de nuestros pecados. Sin este acto de fe no podemos llegar ni a la lectura ni a la comprensión de la Pasión. Es como decirnos y exigirnos: sin creer que Cristo se había manchado misteriosamente de la miseria humana y solo así “fue exaltado”. No hagamos de la Pasión una lectura sin más; es necesario poner delante de nosotros la imagen del Hijo de Dios y que sube a Jerusalén para redimirnos. El acto de fe que comienza hoy de una manera particular en Jerusalén va de camino con la Cruz hasta el Calvario como paso necesario a la Resurrección. El Domingo de Ramos no es sin más un recuerdo de un cierto alborozo; tiene que seguir en lógica hasta afirmar que “éste es verdaderamente el Hijo de Dios” como lo cree el centurión. Unimos, pues, en el Domingo el misterio de Cristo con todos los pasos y caídas del Redentor por las calles de la vida. No nos conformemos con la bendición de los ramos; Jesús sigue el camino hacia la Pascua en plena Pasión y en conformidad total a la voluntad de Dios. Al fin y al cabo, entramos en la Semana Santa y se impone hacer los mismos pasos durante estos días. Entonces sería de verdad el camino cristiano en el silencio del misterio del Amor. Una reflexión agustiniana: “He aquí la debilidad de Dios que es más fuerte que los hombres, y la necedad de Dios más sabia que los hombres. El sucederse de los acontecimientos lo mostró con mayor claridad aún. ¿Qué buscaba la ira rabiosa de los enemigos, sino arrancar de la tierra su memoria? Pero quien fue crucificado en una sola nación se ha asentado en los corazones de tantas otras y quien entonces fue entregado a la muerte en un solo pueblo, ahora es adorado por todos… En el evangelio leemos que estas cosas –referencia al salmo 21, 17-19) se cumplieron tal y como fueron anunciadas en el salmo; pero entonces se hacía realidad por manos de los judíos lo que en balde entraba en sus oídos; y la profetizada pasión del Señor se cumplía tanto más eficazmente cuanto menos lo comprendían ellos. Ahora, en cambio, leen que ha sido predicha y reconocen que se ha cumplido, y eligen todavía negar a Cristo, porque ya no pueden volver a darle muerte… Por tanto, amadísimos, celebremos este aniversario con devoción; gloriémonos en la cruz de Cristo, pero no una sola vez al año, sino con una vida continua de santidad” (Sermón 218 B).

  Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos

SPC C2C Soluciones Integrales SPC C2C Soluciones Integrales