lunes, 24 de abril de 2017
inicio
 
LD Pascua (C)

Portada

La Provincia

|-¿Quiénes somos?

|-¿Dónde estamos?

|   |-En España

|   |-En Brasil

|   |-En MARAJÓ (Brasil)

|   |-En Argentina

|   \-En Venezuela

|-¿Qué hacemos?

|   |-Seminarios

|   |-Misión de Marajó

|   |-Centros educativos

|   |-Parroquias

|   |-Otros ministerios

|   \-Revista Santa Rita y el pueblo cristiano

|-Vicarías

|   |-Vicariato do Brasil

|   |-Vicaría de Argentina

|   \-Vicaría de Venezuela

|-Secretariados

|   |-Espiritualidad

|   |-Formación

|   |-Apost. Ministerial

|   |-Apost. Misional-Social

|   |-Apost. Medios Com. Social

|   |-Past. Juvenil y Vocacional

|   |   |-PJV 2006

|   |   |-PJV 2007

|   |   |-PJV 2008

|   |   |-PJV 2009

|   |   |-PJV 2010

|   |   |-PJV 2011

|   |   |-PJV 2012

|   |   |-PJV 2013

|   |   |-PJV 2014

|   |   \-PJV 2015

|   \-Apost. Educativo

|-Jóvenes Agustino-Recoletos (JAR)

|   |-Itinerario

|   |   |-Horizonte de Aventura

|   |   |-Horizonte de Amistad

|   |   |-Horizonte de Libertad (I-Grupos)

|   |   |-Horizonte de Libertad (II-Precomunidades)

|   |   \-Horizonte de Fraternidad

|   |-Oracional

|   |-Cancionero

|   \-Otros

|-Madres Mónicas

|-Relig. Difuntos ProvST

|-Causas de Canonización

|   |-Venerable Sor Mónica de Jesús (1889-1964)

Noticias

|-de la Iglesia

|-de la Orden

|   |-Cursos de Renovación

|   |-Capitulos Generales

|   |-Capitulos otras Prov.

|   |-Reuniones OAR

|   |-de la Curia General

|   \-Celebraciones y Jubileos

|-de la ONGd Haren Alde

|-de los Obispos OAR

|   |-Diócesis de Cametá (PA, Bra)

|   \-Prelatura do Marajó (PA, Bra)

|-de los Capítulos Provinciales

|   |-35º Cap. Provincial (2015)

|-desde España

|-desde Brasil

|-desde Argentina

|-desde Venezuela

|-Rev. Antena Informativa

Servicios

|-Santoral OAR

|   |-Enero/Janeiro

|   |-Febrero/Fevereiro

|   |-Marzo/Março

|   |-Abril

|   |-Mayo/Maio

|   |-Junio/Junho

|   |-Julio/Julho

|   |-Agosto

|   |-Sepbre./Setembro

|   |-Octubre/Outubro

|   |-Novbre./Novembro

|   \-Dicbre/Dezembro

|-Lectio Divina

|   |-LD Vocacional

|   |-LD Textos bíblicos

|   |-LD p Ciclo A

|   |   |-LD Adviento (A)

|   |   |-LD Nav-Epifanía (A)

|   |   |-LD Cuaresma-SS (A)

|   |   |-LD Pascua (A)

|   |   \-LD T. Ordinario (A)

|   |-LD p Ciclo B

|   |   |-LD Adviento (B)

|   |   |-LD Nav-Epifanía (B)

|   |   |-LD Cuaresma-SS (B)

|   |   |-LD Pascua (B)

|   |   \-LD T. Ordinario (B)

|   |-LD p Ciclo C

|   |   |-LD Adviento (C)

|   |   |-LD Nav-Epifanía (C)

|   |   |-LD Cuaresma-SS (C)

|   |   |-LD Pascua (C)

|   |   \-LD T. Ordinario (C)

|   |-LD Fiestas del Señor

|   \-LD Virgen Maria y los Santos

|-Año Litúrgico

|   |-Adviento

|   |   |-Ciclo A (Adv)

|   |   |-Ciclo B (Adv)

|   |   \-Ciclo C (Adv)

|   |-Navidad-Epifania

|   |   |-Ciclo A (Nav)

|   |   |-Ciclo B (Nav)

|   |   \-Ciclo C (Nav)

|   |-Cuaresma-Triduo Pascual

|   |   |-Ciclo A (Cua)

|   |   |-Ciclo B (Cua)

|   |   \-Ciclo C (Cua)

|   |-Pascua-Pentecostés

|   |   |-Ciclo A (Pas)

|   |   |-Ciclo B (Pas)

|   |   \-Ciclo C (Pas)

|   |-Tiempo Ordinario

|   |   |-Ciclo A (TO)

|   |   |-Ciclo B (TO)

|   |   \-Ciclo C (TO)

|   |-Fiestas del Señor

|   \-La Virgen María y los santos

|-Form. permanente

|   |-Proyecto trienal

|   |-Revitalización OAR

|   |-Agustinología

|   \-Espiritualidad

|-Materiales

|   |-Fraternidad Seglar

|   |-Past. Juvenil

|   |-Past. Vocacional

|   |-Catequesis

|   |-Past. Educativa

|   \-Año de la Vida Consagrada

|-La WEB (o SITE)

\-Webmail

Audiovisuales

Enlaces

|-Iglesia Católica (Santa Sede)

|-Conf. Episcopales y diócesis

|-Conf. Religiosos

|-Familia Agustino-Recoleta

\-Provincia Sto. Tomás de Villanueva

Contacta 
Bookmark and Share
V Domingo de Pascua
Fr. Imanol Larrínaga, oar - 24/04/2016

LECTURAS

Hechos 14, 21b- 27

Pablo termina su discurso (cf. 14, 18) impidiendo que la “multitud le ofreciera sacrificios”. Lo que sigue (v. 19-20) es un empalme con un desenlace inesperado que, por otra parte, es artificial y consecuencia muy corta sobre la liberación de Pablo. Es cierto que Pablo ha pasado por estas experiencias (cf. 2Timoteo 3, 11; 2Corintios 11, 25). Es una insistencia del narrador en aclarar que a Pablo no le faltan persecuciones en todos los lugares en los que se hace presente.

Pablo, rodeado de sus discípulos, entró en la ciudad. La acción mortal contra Pablo y su recuperación, acompañado de sus discípulos, representa como la muerte y resurrección de Pablo. Contra la lógica geográfica y olvidando persecuciones locales, el autor le hace desandar su camino: va hasta el puerto de Atalía y, desde allí, saltándose Chipre, a Antioquía. Hay que resaltar la predicación fuerte y audaz de Pablo: “hay que sufrir con entereza” (cf. Lucas 13, 24; 1Tesalonicenses 3, 3) y su preocupación por dejar organizadas las iglesias locales: conforta los ánimos de los discípulos y los exhorta a perseverar en la fe. Además, designa presbíteros en cada comunidad. Igual que en las sinagogas, las comunidades son presididas por ancianos (presbíteros).

Mencionar a Dios como actor principal tiene un acento particular: no es solo un reconocimiento humilde sino también afirmar que la predicación a los paganos, de la forma emprendida, es cosa de Dios. Lo que ha tenido de experimento humano es una faceta menor del proyecto divino. La puerta abierta a los paganos por Dios mismo tiene eco en 11, 18; 14, 47-48; 1Corintios 16, 9; 2Cor 2, 12; Colosenses 4, 3). Los apóstoles se quedaron allí una temporada y esto hace pensar en un tiempo de maduración antes del gran acontecimiento: el concilio de Jerusalén.

Apocalipsis 21, 1 – 5a

El centro de la visión es la “tierra”. Todo es transformado: “Yo hago nuevas todas las cosas”. Es como si se abriera un espacio totalmente nuevo y en donde va a tener lugar la boda del Cordero. Hay un cambio total de panorama: todo lo que suene a maldad, peligro, confrontación, luchas… queda fuera de lugar. Es como si predijera un nuevo mundo.

Lo interesante es cómo se quiere describir la ciudad y, sobre todo, el cuidado de no perder de vista el marco conyugal del amor a quien se hará referencia total y gozosa al final. Sería necesario recordar el contexto de Isaías 40,  66 donde se combinan y sintetizan sin dificultad ambos aspectos: se habla de esposa, madre y escombros; y, también, en Is 54, 1-10, se hace notar el diálogo amoroso donde se menciona el “espacio de la tienda”. El nuevo universo anunciado es una presentación en la que lo humano predomina sobre lo cósmico; es una descripción de lo que va a ser la nueva humanidad. 

Los vv. 2 al 5 tienen una expresividad sin igual: la ciudad es la novia ataviada y anunciada en 19, 7; la nueva Jerusalén (la novia) “baja” del cielo y es conducida al novio que la espera. Más tarde (v. 3), se anuncia que, por el amor del Cordero a la nueva Jerusalén, Dios mora entre los hombres y los hombres con él. Finalmente, (v. 5) y, después de aclarar que no “hay muerte ni lágrimas”, viene el anuncio de la renovación, tema que hace recordar a 2Corintios 5, 17: “si uno es cristiano, es criatura nueva. Lo antiguo pasó, ha llegado lo nuevo”.

Juan 13, 31- 33a. 33-35

Entramos en el contexto de la última cena de Jesús con sus discípulos (lavatorio de los pies, anuncio de la traición de Judas) para leer y meditar hoy sobre la “hora de la glorificación y anuncio de la partida de Jesús” y la “promulgación del mandamiento nuevo”. Son varios temas que conllevan situaciones reconocibles: relación de Jesús con el Padre, glorificación mutua, cercanía del fin, precepto del amor.
  
La glorificación se presenta como un acontecimiento: se trata de un pasado que indica el cumplimiento a partir del momento presente. Del mismo modo que en los anuncios de la Pasión-Resurrección en los sinópticos, el sujeto es el Hijo del hombre, ya que la glorificación afecta a la humanidad de Cristo a través de la Pasión y la Resurrección. La glorificación del Hijo del hombre será a la vez la glorificación del Padre (cf. 12. 23. 28). Esta proclamación tiene detrás esta expresión: “si Dios ha sido glorificado en él, Dios le también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto”. Puesto que la vida de Jesús ha sido una glorificación del Padre, el mismo Padre llevará a consumación la glorificación del Hijo. Esto ocurrirá enseguida a través de la muerte y la resurrección-ascensión. 

El evangelista nos propone luego un anuncio de la partida de Jesús: “hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis …”. El verbo “buscar” tiene aquí un sentido distinto de 7, 34. Aquí no se dice: “me buscaréis y no me encontraréis”, aunque en ambos lagares se afirma: “a donde yo voy no podéis venir”. Aquí se trata de una búsqueda temporal que se verá colmada en la Resurrección.

El anuncio de la partida de Jesús es seguido con la promulgación del mandamiento nuevo: “os doy un mandamiento nuevo…”. Esta manifestación de la última voluntad de Jesús es uno de los lugares principales del NT. La palabra “mandamiento” tiene el sentido de encargo y el calificativo de “nuevo” lleva consigo la referencia a la Nueva Alianza. El contenido del mandamiento nuevo es el amor de unos a otros, un amor semejante al amor de Cristo, o sea, una donación total de sí mismo hasta dar la vida por los demás. Y este amor será la definición del cristiano. El amor fraterno es el que revela al discípulo de Cristo. 

Este lugar evangélico tiene un contexto profundo en la primera carta de san Juan: 1Jn 2, 3-11; 3, 11-18; 4, 9 – 16; cf. 3. 16).

MEDITACIÓN

El optimismo bien entendido es una de las facetas más llamativas en la vida. Crea encuentro, ensancha y profundiza la mirada, enseña a valorar realidades que están ocultas y hasta purifica el lenguaje. Un optimismo de este calibre es siempre necesidad y no solo en un ambiente como el nuestro, tan proclive a la desesperanza. 

El hecho mismo, por pura gracia de Dios, de ser llamados en el tiempo y en la historia, a manifestar la presencia del Creador que, es también, Padre de todos, nos enlaza con un contenido único e irrepetible que hoy descubrimos en la liturgia de la Eucaristía: “oh Dios, que por el admirable trueque de este sacrificio nos haces partícipes de tu divinidad; concédenos que nuestra vida sea manifestación y testimonio de esta verdad que conocemos”. En tanto llanto como experimentamos a nuestro alrededor (¿y en nosotros?) la oración es experimentar la “categoría” que Dios nos ha concedido y que mantiene en nosotros a pesar de nuestra falta de confianza en Él. Y hay un dato que, como consecuencia de lo anterior, debe deducirse: el cristiano, nosotros, estamos llamados a inaugurar nuevos caminos en nuestra peregrinar hacia la Patria a la vez que “rompemos” los obstáculos que hay, antes de nada, en nosotros mismos. Al igual que ocurre en la primitiva comunidad nuestras personas reciben el anuncio de todo lo que Dios hace y cómo se nos abre “la puerta de la fe”.

Lo que muchas veces nos parece imposible y sentimos algo como así decepción, tiene, en la providencia de Dios, un sentido distinto: nuestras personas reciben todo y por eso podemos unirnos a un canto coral: “que todas tus criaturas te den gracias, Señor”. Y ¿por qué?: “el Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas” (salmo responsorial). De todo esto se deduce el amor infinito de Dios hacia nosotros, fuente de vida y de gracia, presencia creadora y garantía de una bendición constante. Y, si es así, ¿no hay motivo para el verdadero optimismo? ¡Ojala fuéramos capaces de dejarnos sorprender por la providencia de Dios y diéramos a la fe un marco más profundo para vivir como hijos de Dios y compartiendo con los demás lo que somos y hemos recibido!

ORACIÓN

Señor: Tú nos has iniciado en los misterios de tu Reino y nos encaminas a la “novedad de la vida eterna”. Así lo reconocemos en esta Eucaristía y subrayamos la certeza de tu gracia sobre nosotros. Nos invitas, mediante la Iglesia, a perseverar en la fe, nos llamas a una experiencia de fraternidad y, más todavía, haces tu morada en nosotros y acampas entre nosotros. 

Y, por si fuera poco, nos concedes el poder vivir el “mandamiento nuevo”, una constante experiencia de amar a los demás y siempre que aprendamos y gocemos cómo Tú nos amas. Es cierto, Señor, que antes tenemos necesidad total de encontrarnos a nosotros mismos en medio de nuestra exterioridad total, de una desorientación interna y de una dispersión del corazón que no asienta y por eso mismo la esperanza no la percibimos ni la vivimos en plenitud. El optimismo del amor a que nos invitas tiene siempre tu señal, es tu rostro vivo y presente en nosotros.

Señor: danos la gracia de enfrentarnos a una situación derrotada que nos hace sufrir y retrasa la llamada a resurgir hacia un horizonte de tu discipulado en el cual nos encontremos y nos sintamos felices. Tu nos dices muchas veces que  quien permanece contigo y se abandona en ti, tiene un corazón decidido para amar. Así nos “conocerán que somos discípulos tuyos”, discípulos que respiran una apacible alegría que es don de tu Espíritu que reanima siempre en el corazón humano una alabanza de criatura y de hijo amado por Dios. Señor: sigue siempre estando con nosotros, “Tú que nos miras siempre con amor de Padre”. Tú, Señor, nos haces el regalo más hermoso: la paz del corazón y eso nos da el optimismo para vivir.

CONTEMPLACIÓN

Hermanos: perseguid el amor, el dulce y saludable vínculo de las mentes sin  el que el rico es pobre y con el que el pobre es rico. El amor da resistencia en las adversidades y moderación en la adversidad; es fuerte en  las duras pruebas, alegre en las buenas obras, confiado en la tentación, generoso en la hospitalidad; alegre entre los verdaderos hermanos, pacientísimo entre los falsos.

Grato en Abel por su sacrificio, seguro en Noé por el diluvio, lleno de fidelidad en las   peregrinaciones de Abrahán, suavísimo en medio de injurias en Moisés, mansísimo frente a las tribulaciones en David. En los tres niños espera con inocencia las blandas llamas, en los Macabeos tolera con fortaleza los fuegos atroces. Es casto en Susana con respecto a su marido, en Ana después de muerto su marido, en María sin marido. Es libre en Pablo para argüir, humilde en Pedro para obedecer. Humano en los cristianos para confesarle, divino en Cristo para perdonar.

Pero ¿puedo yo decir algo mejor y más abundante a propósito del amor que las alabanzas que le prodiga el Señor por boca del Apóstol? Muestra un camino sobreexcelente y dice: <Aunque hable las lenguas de los ángeles y de los hombres, si no tengo amor soy como un bronce que suena o un címbalo que retiñe; y aunque tenga el don de profecía y conozca todos los misterios y toda ciencia, y aunque tenga tanta fe que hasta trasladar los montes, si no tengo amor, nada soy…>.¡Qué grandeza la suya! Es el alma de las Escrituras, el poder de la profecía, la salvación de los misterios, el fundamento de la ciencia, el fruto de la fe, la riqueza de los pobres, la vida de los que mueren. ¿Hay grandeza del alma mayor de la que muere por los impíos? ¿Qué hay tan benigno como amar a los enemigos? El amor es lo único que no oprime a la felicidad ajena, que no siente envidia de ella. Es lo único que no se engríe con la felicidad propia, porque no se hincha. Es lo único a lo que no punza la mala conciencia, porque no obra el mal. Se halla confiado en los insultos, hace el bien en medio del odio; en medio de la ira es plácido, entre las insidias inocente; en medio de la maldad llora, en la verdad respira. ¿Qué hay más fuerte que él, no para devolver las injurias, sino para curarlas? ¿Qué hay más fiel que él, no por vanidad, sino para la eternidad? En efecto, tolera todo en la vida presente porque cree todo lo referente a la vida futura y sufre todo lo que aquí le sobreviene, porque espera todo lo que allí se le promete; con razón, nunca desfallece. Así, pues, perseguid el amor y pensando devotamente en ella, aportad frutos de justicia. Y cualquier alabanza que vosotros hayáis encontrado más exuberante de lo que haya podido decir, muéstrese  en vuestras costumbres” (san Agustín en sermón 350).

ACCIÓN.-  llevar al examen de conciencia lo de “os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros”.
 

  Votar:  
Resultado: 5 puntos5 puntos5 puntos5 puntos5 puntos   1 voto

SPC C2C Soluciones Integrales SPC C2C Soluciones Integrales